El futuro emergente

Otto Scharmer en su libro “Teoría U” se pregunta: «¿No existe ninguna manera de romper los patrones del pasado y sintonizar con nuestra mejor posibilidad futura, y empezar a funcionar desde ese lugar?» Todo su libro trata de responder a esta pregunta y nos ha regalado su Teoría para intentar conectar con lo que él llama “el futuro emergente”.

Seguramente leer el libro, aunque es complejo, aclarará muchas más cosas que yo. Sin embargo, no me resisto a escribir, desde mi experiencia, qué significa en la práctica conectar con el futuro emergente y transformar desde ahí, espero que Otto me perdone.

¿No existe ninguna manera de romper los patrones del pasado y sintonizar con nuestra mejor posibilidad futura, y empezar a funcionar desde ese lugar?

Otto Scharmer

El proceso del futuro emergente.

Lo que voy a explicar se puede aplicar en muchas situaciones: en pequeños negocios que se sienten estancados por la crisis actual, en organizaciones grandes que se sienten atascadas o pesadas, e, incluso, en personas individuales para abrirnos a un futuro nuevo para nuestras vidas. Para explicarlo he elegido un ejemplo actual que se produce en distintas organizaciones religiosas y que he venido hablando con distintos responsables de las mismas pero podría ser cualquier otro. Lo trataré de explicar a modo de proceso:

  • Problema o amenaza: muchas de estas instituciones, sobre todo en occidente, tienen un problema de falta de vocaciones y, como consecuencia, un problema organizacional de envejecimiento y, por tanto, de incertidumbre frente al futuro.
  • Enfrentamiento del problema desde los patrones antiguos: lo normal es seguir gestionando este problema desde los movimientos que la organización ha venido haciendo durante años, algunas de ellas durante siglos.  En este enfoque, desde los patrones del pasado, probablemente las cosas se atascarán, no se verán maneras de avanzar, de atender todos los proyectos que tienen, se enroscarán en mantener un modelo que ya no va a volver y que tiene que evolucionar, se resistirán a cambiar los esquemas que hasta ahora han venido funcionando, probablemente el grupo sentirá una sensación de desasosiego o de desorientación etc. La sensación predominante será la de estar en un círculo vicioso del que no se puede salir por más que se intentan con nuevas propuestas. Estas propuestas parecen nuevas, pero, al final, no resuelven el problema porque se plantean sobre la base de los esquemas antiguos que tienen que evolucionar.
  • ¿Cómo romper el pasado para abrirse a un nuevo futuro?: normalmente cuando el grupo o sus responsables llegan a un lugar de atascamiento (chocamos con nuestro «punto ciego» según Scharmer). En ese momento puede producirse un proceso de comunicación nuevo, desde otro lugar que puede ser la puerta para abrir el futuro. Muchas veces, desde una pregunta que se hace desde otro sitio, desde dentro, quizás en un momento de atasco o desesperación. Nace una pregunta verdadera que conecta con la fibra sensible de lo que el grupo está viviendo. Algunos ejemplos de preguntas que pueden darse:
    • ¿Qué nos pasa?
    • ¿De qué tenemos miedo?
    • ¿Qué nos espera?
    • Estamos atascados/as ¿Cómo podemos avanzar?
  • Un proceso de comunicación nuevo: desde esa pregunta se puede abrir un diálogo nuevo, una comunicación más abierta que hace que el grupo rompa sus esquemas habituales. Otto Scharmer, explica que se produce una comunicación nueva que tiene tres elementos:
    • Una mente abierta: lo racional se abre para explorar más posibilidades, es como si el campo de visión se hiciera más abierto. Como si el problema ya no fuera problema sino posibilidad.
    • Un corazón abierto: la empatía, la conexión con los sentimientos de pérdida, de miedo, de ansiedad se abren paso. Se recoge el pasado de la institución y se reconoce, se le da su lugar pero también conectamos con el «dejarlo ir» para evolucionar.
    • Una voluntad abierta: se empieza a generar una nueva energía que nos mueve hacia adelante, el grupo empieza a dejar atrás la parálisis y empieza a ver un nuevo camino.
  • Una palabra para el futuro: cuando el nuevo diálogo o diálogos (pueden ser varios) culminan, todos/as lo sentimos, a veces pasa que surge una palabra o una imagen que resuena a todo el grupo y que nos abre al futuro. Yo la llamo «palabra futuro». En el ejemplo que nos ocupa podría pasar que, después del diálogo abierto, aparecieran palabras como:
    • «Compartir»: esta palabra puede abrir espacios nuevos, ya no se trata de hacer o de incorporar o de cargar, se trata de compartir con otros (laicos, otras instituciones, entre provincias o equipos…) y ese compartir tendrá un signo nuevo y lo notaremos porque no es una idea, porque nos descansa, porque nos llena de ilusión y posibilidad y esa palabra será configuradora de futuro.
    • Otra palabra que puede surgir en este caso es «acompañar» ya no se trata de dirigir, de marcar, de impulsar, de decidir. Acompañar para el grupo puede ser inspirar a otros, estar con otros/as y no hacer, dejar estructuras en otros/as para pasar a un plano más ligero para animar o para impulsar junto a…
    • Otra palabras que pueden estar llenas de sentido pueden ser «cuidar» o «relevo» o, incluso, «dejar ir»
    • Pueden surgir innumerables palabras o imágenes pero si el proceso ha sido bueno la «palabra futuro» será acogida por todas/os y sobre todo nos impulsará hacia delante. Es decir, a partir de ese día esa palabra poco a poco irá tiñendo la institución. Primero, en pequeñas cosas (prototipos dice Scharmer) y luego en un modo de estar y de ser que integra el pasado pero que todas/os sentimos que es un modo nuevo.

La condición para que ocurra, es crear contextos de confianza para que se dé el diálogo abierto, un diálogo que se abra a nuestra interioridad, un diálogo que integre a todas/os y todas las dimensiones del nuestro ser. De cómo crear esos contextos hablaré en otra entrada.

Como siempre me encantaría que compartiéramos todos/as en los comentarios.

5 respuestas a «El futuro emergente»

  1. Avatar de Txemi
    Txemi

    Muchas gracias. Me ha hecho pensar, en cuanto integrante de una organización religiosa que está en un proceso como el que describes. Apertura de mente, de corazón, de voluntad… no parecen actitudes ajenas a lo sapiencial. Tomo nota. Un saludo.

    1. Avatar de Juan

      Claro, está en la Sabiduría!!! Gracias a ti por compartir. Abrazo.

  2. […] otra entrada hablé del proceso para conectar con el futuro emergente (enlace), y quedé en hablaros de cómo generar los contextos para que el diálogo abierto se produzca, […]

  3. Avatar de Paloma
    Paloma

    Quiero hacer referencia al punto ciego, el punto de quiebre. La «noche oscura» que nos permitirá salir de otra manera si lo vivimos desde la CONFIANZA y no desde la desesperación y el pesimismo.
    Para ello necesitamos: !creernos que estas aperturas (voluntad, corazón y mente) son posibles en lo cotidiano! y sin duda, un blog como este.

    !Gracias Juan!

    1. Avatar de Juan

      Gracias a ti Paloma, el punto de quiebre es ahí donde está el secreto, sabemos que no depende de nosotros/as pero solo podemos poner la Confianza, como dices, y la Esperanza para esperar que se dé. Me encanta tu visión.

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Comentarios

5 respuestas a «El futuro emergente»

  1. Avatar de Txemi
    Txemi

    Muchas gracias. Me ha hecho pensar, en cuanto integrante de una organización religiosa que está en un proceso como el que describes. Apertura de mente, de corazón, de voluntad… no parecen actitudes ajenas a lo sapiencial. Tomo nota. Un saludo.

    1. Avatar de Juan

      Claro, está en la Sabiduría!!! Gracias a ti por compartir. Abrazo.

  2. […] otra entrada hablé del proceso para conectar con el futuro emergente (enlace), y quedé en hablaros de cómo generar los contextos para que el diálogo abierto se produzca, […]

  3. Avatar de Paloma
    Paloma

    Quiero hacer referencia al punto ciego, el punto de quiebre. La «noche oscura» que nos permitirá salir de otra manera si lo vivimos desde la CONFIANZA y no desde la desesperación y el pesimismo.
    Para ello necesitamos: !creernos que estas aperturas (voluntad, corazón y mente) son posibles en lo cotidiano! y sin duda, un blog como este.

    !Gracias Juan!

    1. Avatar de Juan

      Gracias a ti Paloma, el punto de quiebre es ahí donde está el secreto, sabemos que no depende de nosotros/as pero solo podemos poner la Confianza, como dices, y la Esperanza para esperar que se dé. Me encanta tu visión.

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