Cansancio.

Hoy Marta me ha dicho: «escribe sobre el cansancio, es lo que veo por todas partes». Es verdad que veo mucho cansancio a mi alrededor, mucha desesperanza, mucho desaliento. Incluso, en algunos casos, tristeza y depresión. Cuando esto pasa en mi entorno social, se me pega y me llega al cuerpo en modo de cansancio físico y de oscuridad psicológica. Creo que nos pasa a todos y a todas. Está claro que es fruto de la pandemia en la que ya llevamos casi dos años, pero también, quizás, es el invierno (en Pamplona, donde vivo, lleva lloviendo 20 días) o quizás es el final de año, donde que se acumula todo lo que llevamos de trabajo… no sé pero está en todas partes.

Los ciudadanos están cansados, los sanitarios están cansados, los niños están cansados, los ancianos están cansados, los estudiantes están cansados… Está en el ambiente, es como si una ola triste y depresiva nos fuera envolviendo en estos momentos.

 Parece que el cansancio lo envuelve todo, pero podemos cambiar la mirada.

Las razones de esto son muchas y difíciles de describir. Probablemente estamos en una «sociedad del cansancio» escribe Byung-Chul Han, en un ensayo muy recomendable, y esto estaba antes de la pandemia.

No pretendo entrar en análisis sociológicos ni filosóficos sobre la sociedad actual, lo que trato en este blog es transmitiros mi experiencia en el liderazgo desde la confianza por si os puede servir. Entonces la pregunta es ¿Qué debe proponer un líder a las personas de su equipo en estos momentos? Algunas propuestas que pueden servir para nuestros equipos y, ojalá, también para nuestro propio desarrollo personal:

  • Reconocer: estar atentos/as a este sentimiento de cansancio y hablarlo, no negarlo, no evitarlo. Reconocerlo, recogerlo, apreciarlo, sentirlo y respirarlo. Creo que es importante siempre volverse al interior y dar nombre a lo que nos pasa y no criticarlo, huir de ello o mirarlo como algo que debo que cambiar o que es malo que nos pase. Está ahí y, como mío, lo debemos reconocer y apreciar. Hablarlo en equipo estaría muy bien. Pero no quedarnos ahí, lamentándonos, encerrados, resentidos. El movimiento de reconocerlo es para aceptarlo no para rumiarlo. Una vez reconocido podremos soltarlo.
  • Dar reconocimiento: un asesor mío, muy sabio y muy querido, me dijo una vez: «Juan nunca dejes de dar reconocimiento a los equipos y, cuando tengas dudas, también felicítales» Me ha ayudado mucho. No se trata de dar reconocimiento banal o no sentido porque eso se nota, pero si estamos conectados con nuestro corazón, seguro que nos sale mil veces dar reconocimiento sincero. Y si no nos sale, también dad reconocimiento.
  • Cuidado con el positivismo superficial: En el libro que arriba os he comentado habla de que la sociedad del cansancio se debe, en cierta medida, a un positivismo mal entendido. Un positivismo superficial y milagrero que nos frustra. Internet está lleno de esto y, las personas, buscamos formulas rápidas para sentirnos aliviados. El/la líder no debe centrarse en proponer fórmulas rápidas, cursos de autoayuda, ni videos motivadores con mensajes facilones. Son espejismos y generan frustración a medio plazo.
  • Mucha esperanza y pocas pretensiones. Es mi frase favorita, toda una filosofía de vida. Vamos a mirar, por ejemplo, la pandemia desde aquí: a lo mejor el cansancio pandémico del que tanto se habla, está generado por las continuas pretensiones o expectativas. Estamos cansados/as porque pretendemos que las cosas sean como antes, que está ola pase y no se pasa, que nos podamos quitar la mascarilla y vuelven las restricciones etc. Vivimos llenos de expectativas. ¿No sería mejor que nos centráramos en el presente y lo llenáramos de esperanza?. El líder tiene que ser realista y no poner expectativas excesivas, debe mirar lo que hacemos de manera apreciativa, tiene que tener cuidado con poner sólo el peso en mejorar para contrabalancearlo con una sabiduría que aprecia lo conseguido y reconoce el esfuerzo.
  • Poner la mirada en lo que tenemos y no en lo que nos falta. En este momento los medios de comunicación, la sociedad, ponemos la mirada en lo negativo o en lo que conseguiremos, en un futuro que nunca llega. Sería mejor poner la mirada con realismo pero con esperanza en lo que mucho que tenemos y lo mucho que nos une.
  • Salir de nosotros/as para ir a los/as otros/as: Un movimiento que podemos hacer y que no es positivista en el sentido superficial, es centrarnos en lo que damos, en qué hemos conseguido para otros/as y qué podemos conseguir, centrarnos en salir de nosotros/as mismos/as para poner la mirada en los que nos necesitan o en el sentido de lo que hacemos (en los niños que educamos, en los pobres a los que ayudamos, en las personas que curamos o aliviamos, en los empleos que creamos…). El/la líder puede estar atento/a a no sólo mandar tareas, proyectos u objetivos sino a darles sentido. ¿Qué tal si pruebas a explicar el sentido que tienen las cosas que tenéis entre manos?

Como suelo decir, creo que muchas veces las cosas cambian solo cambiando la mirada. En este caso podemos elegir otra mirada para salir de ese cansancio existencial que parece que lo envuelve todo.

PODEMOS SEGUIR EN LOS COMENTARIOS.

Comentarios

3 respuestas a «Cansancio.»

  1. Avatar de Roberto Otamendi Zufia
    Roberto Otamendi Zufia

    Vaya Juan, hoy me llega tu post en medio de una mañana llena de alegría. Coincido con lo que describes del cansancio generalizado y con las propuestas que haces. Además, también coincido en que las emociones se pegan, son contagiosas. Y yo hoy te/os quiero transmitir la alegría de fondo, sorda y grande a la vez, que siento. Posiblemente cada uno de nosotros tiene sus propios mecanismos para profundizar en su interior y encontrar esa fuente de alegría que a veces tapamos y oscurecemos por capas de cansancio, frustración, expectativas, pretensiones, etc.
    Ojalá seamos capaces más a menudo de encontrar nuestra fuente de alegría interior para poder transmitirla en nuestro quehacer con otros.
    Un abrazo.

    1. Avatar de Juan

      Claro, ese es el camino conectar con ese interior, quitando capas, aceptando los descubrimientos y al fondo está para todos/a esa alegría profunda. Gracias por compartirlo y ojalá podamos encontrarnos con ella y nos dejemos cautivar como escribe CS. LEWIS en su libro “cautivado por la alegría”. Abrazo

  2. Avatar de Txemi
    Txemi

    Gracias una vez más. Me ha llegado especialmente ese encontrar o quizá rememorar y refrescar una y otra vez el sentido de lo que hacemos: todas las demás motivaciones son extrínsecas y de poco recorrido.
    Un abrazo.

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